¿Puede el Yoga ayudarnos a aumentar la fertilidad?

Cómo aumentar la fertilidad | 0 | Fertilidad

El yoga como disciplina que conecta el cuerpo y la mente puede suponer una herramienta muy útil para mujeres y/o parejas que estén buscando un embarazo.  Practicar determinadas posturas de yoga no solo nos activará a nivel psicológico sino que además pueden ayudarnos a mejorar el estado de nuestros órganos reproductores.

¿Puede el Yoga ayudarnos a aumentar la fertilidad?

En la actualidad asistimos a un aumento creciente de problemas de fertilidad en mujeres y hombres. La causa es multifactorial, factores físico y/o fisiológicos, factores ambientales como la exposición a distintos contaminantes químicos que nos rodean (disruptores hormonales) o factores psicosociales como el retraso de la maternidad o  un estilo de vida con malos hábitos alimenticios, sedentarismo, estrés, ansiedad, etc. Factores influyen en nuestra fertilidad y dificultan lograr el embarazo.

En este sentido, el Yoga resulta una buena práctica para combatir este perjudicial estilo de vida y conseguir relajarnos generando un vínculo entre el cuerpo y la mente. Con la práctica de determinadas posturas y respiraciones, es posible estimular y tonificar el sistema reproductor de mujeres y hombres, mejorando la circulación sanguínea y linfática en esa zona ayudándonos a equilibrar los niveles hormonales y mejorando así el flujo de energía.

El yoga para la fertilidad se concentra en trabajar específicamente la salud del sistema reproductor de ambos sexos, canalizando toda la fuerza en determinadas zonas del cuerpo a través de estiramientos para ganar fortaleza y salud en la zona de la pelvis, la cadera y en el aparato reproductor. Estimulándolo y fortaleciéndolo, lo que ayudará a mujeres y parejas heterosexuales a concebir y lograr el ansiado embarazo.  

¿Qué beneficios para la salud proporciona el yoga?

El yoga nos aporta beneficios físicos y fisiológicos, mejorando el funcionamiento de nuestro organismo y también beneficios para la salud mental.

Algunos de los beneficios fisicos más importantes pueden ser:

  • Mejora la respiración.
  • Ayuda a aumentar nuestro tono muscular.
  • Mejora la circulación sanguínea y los niveles hormonales. Especialmente importante en la fertilidad ya que una buena circulación en los órganos reproductivos asegura oxigeno y nutrientes para su buen funcionamiento.

Algunos de los beneficios para la salud mental serían:

  • Reducción y mejora del estrés y/o ansiedad
  • Mejora el ánimo hacia una actitud más positiva
  • Mejora el equilibrio mente y cuerpo.

¿Qué tipo de posturas nos ayudan a mejorar la fertilidad?

Para aquellas mujeres o parejas heterosexuales que estén buscando aumentar sus probabilidades de embarazo, lo más aconsejable es  el yoga más suave, descartando la práctica de las posturas más exigentes y vigorosas en cuanto a esfuerzo.

En concreto se pueden realizar distintos tipos de ejercicios que estarán centrados en ganar fuerza y salud en nuestro aparato reproductor. Es importante que si decidimos realizar este tipo de actividad seamos constantes para poder lograr los objetivos marcados.

A continuación os señalamos tres sencillos y básicos ejercicios que nos ayudaran a mejorar la fertilidad:

Postura 1: Postura del zapatero.

Sentadas en el suelo con las piernas estiradas hacia delante. Llevamos los pies hacia la ingle inhalándo lentamente y juntando las plantas de los pies. Bajamos las rodillas al suelo con cuidado e intentamos mantener los dedos de los pies juntos. Mantener esta postura entre uno y cinco minutos.
Importante: tener cuidado al mantener la postura de no crear tensión en las piernas.
 

Postura 2: El puente

Tumbadas boca arriba con la rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo. Acerca los pies hacia los glúteos tanto como sea posible. Inhalar y exhalar con profundidad, haciendo respiraciones relajantes. Después intentamos con cuidado levantar la pelvis y las nalgas del suelo, manteniendo los muslos y los pies en paralelo. Junta las manos detrás de la espalda. Mantenemos esta postura un minuto, cuidando la respiración.
 

Postura 3: Postura de las piernas en la pared:

Acostada en el suelo, pon las  nalgas cerca de una pared. Inhalas y exhalas, mientras pones las piernas extendidas sobre la pared en un ángulo de 90º de manera que te sientas cómoda. Mantener esta posición durante dos minutos y luego soltar las piernas lentamente.
Puedes abrir las piernas y deslizarlas por la pared hacia cada lado.

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