Qué tomar para mejorar la fertilidad: suplementos, alimentación y hábitos
Si estás buscando un embarazo, es normal preguntarte si existe alguna vitamina, alimento o suplemento que pueda ayudarte. No hay un producto que garantice un embarazo ni una dieta que resuelva todas las causas de infertilidad. Cuidar la alimentación y los hábitos es recomendable, pero no sustituye una valoración médica cuando el embarazo tarda en llegar.
19 Octubre 2026 | Fertilidad
¿Qué debo tomar si quiero quedarme embarazada?
Ácido fólico: recomendado antes del embarazo
La recomendación general es tomar 400 microgramos de ácido fólico al día, desde que empiezas a buscar el embarazo —idealmente, tres meses antes— y durante las primeras 12 semanas de gestación.
El ácido fólico ayuda a prevenir defectos del tubo neural, como la espina bífida. Su finalidad principal no es aumentar la fertilidad, sino proteger el desarrollo del futuro bebé.
En determinadas situaciones se necesita una dosis mayor, que debe indicar un profesional sanitario. No aumentes la dosis por tu cuenta.
Otras vitaminas: según tus necesidades
No todas las personas necesitan los mismos suplementos. La indicación depende de la alimentación, los antecedentes y las posibles carencias.
Por ejemplo, una dieta vegana requiere atención a la vitamina B12. El hierro o la vitamina D también pueden necesitarse en situaciones concretas, pero no deben tomarse como un tratamiento universal para conseguir un embarazo.
Si eliges un multivitamínico, comprueba que sea adecuado para la etapa preconcepcional. Evita los suplementos con vitamina A en forma de retinol y el aceite de hígado de bacalao, ya que un exceso de vitamina A puede perjudicar al embarazo.
¿Los antioxidantes mejoran la fertilidad?
Los antioxidantes presentes en frutas, verduras y otros alimentos forman parte de una dieta saludable. Eso no significa que tomarlos en cápsulas aumente las posibilidades de embarazo.
En la infertilidad masculina, los beneficios de los suplementos antioxidantes y vitamínicos siguen siendo inciertos. No hay datos fiables que permitan recomendar cualquier combinación comercial como tratamiento eficaz.
Mejorar un parámetro del semen tampoco equivale necesariamente a aumentar la probabilidad de tener un bebé. Antes de comprar suplementos de fertilidad, consulta con un especialista.
¿Qué alimentos conviene incluir?
Una alimentación variada ayuda a cubrir las necesidades nutricionales antes del embarazo. Puedes organizarla alrededor de:
- Verduras y frutas: de distintos tipos y colores.
- Legumbres: lentejas, garbanzos, alubias o guisantes.
- Cereales integrales: avena, pan integral o arroz integral.
- Proteínas variadas: huevos, pescado, legumbres y carnes poco procesadas.
- Grasas saludables: aceite de oliva virgen extra y frutos secos sin sal.
No hace falta buscar un «superalimento». Tampoco hay pruebas suficientes para afirmar que un alimento concreto o una distribución determinada de nutrientes mejore por sí sola la fertilidad natural.
¿Debo reducir los hidratos de carbono?
No es necesario eliminarlos para buscar un embarazo. Conviene priorizar alimentos como legumbres, fruta y cereales integrales, en lugar de recurrir a dietas muy restrictivas.
Si tienes diabetes, síndrome de ovario poliquístico u otra condición que afecte a tu alimentación, pide recomendaciones adaptadas a tu situación.
¿Puedo comer pescado?
Sí. El pescado puede formar parte de una dieta saludable. Sin embargo, si estás planificando un embarazo, la AESAN recomienda evitar las especies con mayor contenido en mercurio:
- Pez espada o emperador.
- Atún rojo.
- Tiburón, como cazón o marrajo.
- Lucio.
Esta recomendación no significa que debas dejar de comer todo el pescado. Puedes elegir otras especies y variar su consumo.
Hábitos que conviene revisar antes del embarazo
Evita el alcohol y el tabaco
Si estás intentando quedarte embarazada, lo más seguro es evitar el alcohol: puedes estar embarazada antes de saberlo. Dejar de fumar también es una medida importante para cuidar tu salud y la del futuro embarazo. Solicita ayuda si te resulta difícil.
Modera la cafeína
Como precaución durante la búsqueda y el embarazo, procura no superar 200 miligramos de cafeína al día. La cantidad por café varía según su tamaño y preparación. Recuerda contar también el té, los refrescos de cola, el chocolate y las bebidas energéticas.
Cuida el peso sin recurrir a dietas extremas
Un peso muy bajo o elevado puede dificultar el embarazo en algunas personas. Si necesitas hacer cambios, busca un plan gradual y adaptado a ti.
El peso no explica todos los problemas de fertilidad. No retrases una consulta esperando alcanzar un peso concreto.
Mantén una actividad física que puedas sostener
Caminar, bailar, nadar o montar en bicicleta son formas de incorporar movimiento a tu rutina. El objetivo es cuidar la salud y evitar el sedentarismo, sin convertir el ejercicio en otra fuente de presión.
Atiende a tu bienestar emocional
Buscar un embarazo puede generar preocupación. Descansar, mantener actividades agradables y pedir apoyo psicológico puede ayudarte a sobrellevarlo.
No es correcto reducir la dificultad para concebir a «estar demasiado estresada». No conseguir un embarazo no significa que estés haciendo algo mal.
La fertilidad también depende del semen
Cuando el embarazo se busca con una pareja que aporta semen, la valoración debe tener en cuenta a ambos miembros.
Las guías desaconsejan utilizar testosterona externa cuando se desea preservar la fertilidad, porque puede perjudicar la producción de espermatozoides. Si se está tomando, debe revisarse con el médico que la prescribe. Los suplementos comerciales tampoco sustituyen un estudio del semen cuando está indicado.
¿Cuándo acudir a un especialista en fertilidad?
Si mantenéis relaciones vaginales regulares sin anticoncepción y no llega el embarazo, se recomienda consultar:
- Antes de los 35 años: tras 12 meses de búsqueda.
- Entre los 35 y los 40 años: tras 6 meses.
- A partir de los 40 años: sin demorar la valoración.
Conviene consultar antes si hay reglas ausentes o muy irregulares, endometriosis conocida, antecedentes que puedan afectar a la fertilidad o un posible problema seminal. Si necesitas semen de donante u otra ayuda reproductiva, tampoco tienes que esperar esos plazos para solicitar orientación.
Una consulta preconcepcional puede ayudarte
Antes del embarazo, una consulta permite revisar tu medicación, las vacunas, los antecedentes y los suplementos que realmente necesitas.
El primer paso no es tomar más productos, sino saber qué es adecuado para ti. Si el embarazo tarda en llegar, una valoración especializada puede identificar la causa y orientar las opciones de tratamiento.
Autor

María Rodríguez
Comunicadora social y periodista con más de 10 años de experiencia en periodismo y webs médicas especializadas. Una de mis especialidades es escribir contenido médico de alto valor para nuestros lectores.
Creación: 19 Octubre 2026