¿Qué posibilidades de éxito tiene la preservación de la fertilidad?
Un diagnóstico de cáncer en edad reproductiva plantea dudas sobre la maternidad futura, ya que algunos tratamientos pueden comprometer la fertilidad. Para mantener abierta la opción de tener hijos, es clave consultar las alternativas de preservación (como la conservación de óvulos, embriones o tejido ovárico) antes de iniciar el tratamiento oncológico. 1 Octubre 2026 | Fertilidad¿Cómo puede afectar el cáncer y su tratamiento a la fertilidad?
No todas las mujeres con cáncer experimentarán problemas de fertilidad. El riesgo depende de numerosos factores, entre ellos la edad, la reserva ovárica previa, el tipo y localización del tumor y, especialmente, el tratamiento que sea necesario administrar.
Determinados tratamientos de quimioterapia y radioterapia, así como algunas intervenciones quirúrgicas, pueden afectar a los ovarios, el útero u otros órganos implicados en la reproducción.

El daño ovárico puede traducirse en una disminución de la reserva ovárica, alteraciones o desaparición temporal de la menstruación y, en algunos casos, insuficiencia ovárica prematura.
Por este motivo, conocer el riesgo reproductivo individual antes de iniciar el tratamiento permite valorar con mayor margen las alternativas disponibles.
¿Cuándo se debe plantear la preservación de la fertilidad?
Las principales guías clínicas recomiendan informar sobre el posible impacto del tratamiento en la fertilidad desde el momento del diagnóstico y derivar con rapidez a un especialista en medicina reproductiva a aquellas pacientes interesadas en preservar su fertilidad o que todavía no tengan claro si desean hacerlo.
Siempre que sea posible, esta valoración debe realizarse antes de comenzar la terapia contra el cáncer.
Esto no significa que el tratamiento oncológico deba retrasarse. Oncólogos y especialistas en reproducción deben valorar conjuntamente si existe tiempo suficiente y qué procedimiento resulta adecuado en función de las características del cáncer y de la paciente.
Técnicas para preservar la fertilidad en mujeres con cáncer
Las posibilidades han aumentado considerablemente durante las últimas décadas. Entre las técnicas establecidas se encuentran la criopreservación de ovocitos, embriones y tejido ovárico.
La elección depende de factores como la edad de la paciente, su reserva ovárica, el tipo de cáncer, el tratamiento previsto, el tiempo disponible antes de iniciarlo y sus preferencias reproductivas.
Vitrificación de ovocitos
La vitrificación de ovocitos permite obtener y criopreservar los óvulos de la mujer antes de comenzar el tratamiento oncológico.
Habitualmente se realiza una estimulación ovárica mediante medicación hormonal para favorecer el desarrollo simultáneo de varios folículos. Posteriormente, los ovocitos se obtienen mediante una punción ovárica y los óvulos maduros se vitrifican.
La vitrificación es un procedimiento de congelación ultrarrápida que permite conservar los ovocitos a temperaturas extremadamente bajas hasta el momento en que puedan necesitarse.
Una vez superado el tratamiento oncológico y cuando los especialistas consideren adecuado intentar un embarazo, los ovocitos pueden calentarse y utilizarse en un tratamiento de fecundación in vitro.
Las probabilidades de conseguir un embarazo en el futuro no son idénticas para todas las pacientes. Entre otros factores, dependen especialmente de la edad que tenía la mujer cuando se obtuvieron los ovocitos y del número de ovocitos maduros criopreservados.
Criopreservación de embriones
Otra alternativa es la criopreservación de embriones.
En este procedimiento se realiza una estimulación ovárica y se obtienen los ovocitos de manera similar a la vitrificación de óvulos. Posteriormente se fecundan en el laboratorio con espermatozoides de la pareja o, cuando corresponda y de acuerdo con la legislación aplicable, de un donante.
Los embriones obtenidos pueden criopreservarse para utilizarlos posteriormente mediante técnicas de reproducción asistida.
Tanto la criopreservación de ovocitos como la de embriones se consideran actualmente métodos establecidos de preservación de la fertilidad.
Criopreservación de tejido ovárico
La criopreservación de tejido ovárico constituye otra posibilidad para determinadas pacientes.
Consiste en obtener mediante cirugía una porción de tejido del ovario antes del tratamiento oncológico y conservarla mediante congelación. Posteriormente, en pacientes cuidadosamente seleccionadas, el tejido puede trasplantarse con el objetivo de recuperar la función ovárica y potencialmente la fertilidad.
Una de sus ventajas es que no requiere realizar previamente una estimulación ovárica, por lo que puede resultar especialmente útil cuando el tratamiento contra el cáncer debe comenzar con rapidez. También puede ser una opción en pacientes que todavía no han alcanzado la pubertad.
No obstante, su indicación debe estudiarse individualmente. En determinados cánceres existe preocupación por la posible presencia de células malignas en el tejido que posteriormente se trasplantaría.
Transposición ovárica antes de la radioterapia
Cuando es necesario administrar radioterapia en la pelvis, en determinadas pacientes puede plantearse una transposición ovárica u ooforopexia.
Mediante una intervención quirúrgica se desplazan uno o ambos ovarios fuera de la zona que recibirá directamente la radiación con el objetivo de reducir su exposición.
Esta técnica no garantiza la conservación de la función ovárica, ya que los ovarios todavía pueden recibir cierta radiación dispersa, y no resulta apropiada para todas las pacientes.
¿Se puede proteger el ovario durante la quimioterapia?
En determinadas circunstancias pueden utilizarse medicamentos denominados agonistas de la GnRH durante la quimioterapia para intentar reducir el riesgo de insuficiencia ovárica.
Sin embargo, estos medicamentos no deben considerarse un sustituto de técnicas establecidas como la criopreservación de ovocitos, embriones o tejido ovárico. Las guías actuales contemplan su utilización como medida complementaria en determinados casos, especialmente en mujeres con cáncer de mama.
¿Cuánto tiempo hay que esperar para buscar un embarazo después del cáncer?
No existe un periodo de espera único que pueda aplicarse a todas las mujeres después de una quimioterapia o radioterapia.
El momento adecuado para intentar un embarazo depende del tipo de cáncer, el tratamiento recibido, la edad de la mujer, su situación reproductiva, los medicamentos que todavía pueda estar tomando y el riesgo individual de recaída, entre otros factores.
Por ello, la decisión de buscar un embarazo después del cáncer debe tomarse conjuntamente con el equipo de oncología y reproducción asistida.
Además, haber recuperado la menstruación después del tratamiento no significa necesariamente que la reserva ovárica se haya recuperado por completo. Cuando sea necesario, el especialista podrá valorar la función ovárica mediante la historia clínica, ecografía y determinados marcadores de reserva ovárica.
¿Qué posibilidades de éxito tiene la preservación de la fertilidad?
Preservar óvulos, embriones o tejido ovárico ofrece una posibilidad de embarazo futuro, pero ninguna técnica puede garantizar que se consiga tener un hijo.
Las probabilidades dependen de numerosos factores y varían considerablemente entre pacientes. En la vitrificación de ovocitos, por ejemplo, son especialmente relevantes la edad en el momento de congelarlos y la cantidad de ovocitos maduros obtenidos.
Por este motivo, antes de iniciar cualquier procedimiento es importante recibir información individualizada sobre sus beneficios, limitaciones, riesgos y probabilidades estimadas de éxito.
La importancia de recibir asesoramiento especializado
Ante un diagnóstico de cáncer, la prioridad es establecer el tratamiento oncológico más adecuado. Al mismo tiempo, cuando existe riesgo de pérdida de fertilidad, una valoración temprana por especialistas en reproducción puede permitir estudiar opciones que quizá no estén disponibles una vez iniciado el tratamiento.
La coordinación entre oncología y medicina reproductiva es fundamental para seleccionar una estrategia segura y adaptada a cada paciente.
Las clínicas de reproducción asistida especializadas en preservación de la fertilidad pueden estudiar cada caso, valorar la reserva ovárica y explicar qué alternativas existen antes o después del tratamiento contra el cáncer.
La decisión final debe ser siempre individualizada y tomarse teniendo en cuenta tanto la seguridad oncológica como los deseos reproductivos de la mujer.
Autor

María Rodríguez
Comunicadora social y periodista con más de 10 años de experiencia en periodismo y webs médicas especializadas. Una de mis especialidades es escribir contenido médico de alto valor para nuestros lectores.
Creación: 1 Octubre 2026


