Después de muchos años de lucha, de intentos, de lágrimas silenciosas y de momen...
leer másDespués de muchos años de lucha, de intentos, de lágrimas silenciosas y de momentos en los que pensé que quizá nunca llegaría este día, hoy puedo decir que estoy viviendo uno de los momentos más importantes y emocionantes de mi vida. El camino no ha sido fácil. La infertilidad y los tratamientos desgastan mucho emocionalmente. Hay días en los que una siente miedo, cansancio o incluso pierde la esperanza. Pero si algo he aprendido es que nunca hay que dejar de creer. Por eso quiero escribir estas palabras para todas las mujeres que ahora mismo están pasando por este proceso: no estáis solas. Sé lo duro que es esperar, vivir tratamientos, tener incertidumbre y sentir que el camino se hace eterno. Pero también sé que dentro de nosotras existe una fuerza inmensa, incluso cuando pensamos que ya no podemos más. No tiréis la toalla. Permitíos descansar cuando lo necesitéis, llorar cuando haga falta, pero no dejéis de creer en vuestro sueño. También quiero decir algo muy importante: el apoyo de la pareja en este camino lo cambia todo. Sentirse acompañada, comprendida y sostenida en los momentos más difíciles da muchísima fuerza. Este proceso no solo lo vive una persona, lo vive toda la pareja, y caminar unidos hace el peso mucho más llevadero. Y quiero agradecer de corazón a Fernando y Ana, que han sido auténticos ángeles en mi camino. No solo por su profesionalidad, sino por su cercanía, humanidad y apoyo en los momentos más difíciles. Gracias por acompañarme con tanto cariño y por ayudarme a seguir adelante incluso cuando el miedo podía más que yo. Ahora mismo estoy de 9 semanas y viviendo este embarazo con una mezcla enorme de ilusión, emoción y respeto por todo lo que ha costado llegar hasta aquí. Ojalá en diciembre podamos tener a nuestro bebé sano con nosotros, porque sería el sueño más grande de nuestra vida hecho realidad. Nunca olvidaré todo lo vivido aquí. Hoy sigo avanzando paso a paso, con ilusión, esperanza y un amor enorme por el bebé que viene en camino. Y ojalá mi historia pueda darle un poquito de luz a alguien que hoy la necesite.