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Síndrome Antifosfolipídico

En las mujeres embarazadas el Síndrome Antifosfolipídico puede provocar abortos tempranos o tardíos y preeclampsia. También pueden atacar en forma directa los tejidos placentarios e impedir su crecimiento y desarrollo.

¿Qué es el síndrome antifosfolipídico?

El síndrome antifosfolípido ocurre cuando el sistema inmunitario crea por error anticuerpos que hacen que la sangre sea más propensa a coagularse.
Esto puede causar coágulos de sangre peligrosos en las piernas, riñones, pulmones y el cerebro.

En mujeres embarazadas el síndrome antifosfolípido puede provocar aborto espontáneo y muerte fetal.

La formación de coágulos es consecuencia de la presencia de proteínas en la sangre denominadas auto-anticuerpos antifosfolipídicos que se forman contra los propios tejidos de la persona. Estos autoanticuerpos afectan el proceso normal de la coagulación, lo que produce un aumento de la formación de coágulos o trombosis.      

¿Qué causa el síndrome antifosfolipídico?  

No se comprende completamente por qué hay personas que desarrollan auto-anticuerpos antifosfolipídicos. Es probable que la producción de estos auto-anticuerpos se active por medio de un factor ambiental, como una infección en una persona con antecedentes genéticos que la hagan más propensa a contraer la enfermedad.        
       
Pueden estar presentes en el torrente sanguíneo durante mucho tiempo. La trombosis solo se produce cuando están presentes otras condiciones que favorecen la coagulación, como la inactividad prolongada, intervenciones quirúrgicas o embarazos. Otros factores de riesgo para la trombosis son la hipertensión, la obesidad, fumar, el endurecimiento de las arterias, el uso de las píldoras anticonceptivas y alguna enfermedad autoinmunitaria sistémica asociada.

¿Qué síntomas tiene el síndrome antifosfolipídico?

  • Coágulos sanguíneos en las piernas. Incluyen dolor, hinchazón y enrojecimiento. Estos coágulos pueden viajar a los pulmones.
  • Abortos espontáneos repetidos o muerte fetal o intrauterina.
  • Accidente cerebrovascular.
  • Ataque isquémico transitorio (accidente isquémico transitorio).
  • Algunas personas desarrollan una erupción roja con un patrón de encaje, similar a una red
  • Los dolores de cabeza crónicos, incluidas migrañas, demencia y convulsiones, pueden producirse cuando un coágulo sanguíneo bloquea el flujo sanguíneo a partes del cerebro.
  • Enfermedad cardiovascular. 
  • Algunas personas tienen una disminución de las células sanguíneas necesarias para la coagulación. Esto puede causar episodios de sangrado, particularmente de la nariz y las encías. 

¿Cómo se diagnostica el síndrome antifosfolipídico?

Se diagnostica mediante análisis de sangre con coágulos sanguíneos o abortos espontáneos recurrentes; en los análisis se busca la presencia de autoanticuerpos antifosfolipídicos (aPL).

No hay ninguna prueba individual que pueda detectar todos los auto-anticuerpos, por lo cual se recomienda utilizarlas de manera combinada. Por lo menos una de estas pruebas debe dar positivo y confirmarse en dos ocasiones con una separación de no menos de tres meses. 

¿Qué factores de riesgo tiene el síndrome antifosfolipídico?

  • Trastornos del sistema inmunitario. Tener otro trastorno autoinmune, como el lupus, aumenta el riesgo de sufrir el síndrome antifosfolípido.
  • Este trastorno es más común en personas que tienen ciertas infecciones, como la sífilis, el VIH/SIDA o la hepatitis C.
  • Ciertos medicamentos se relacionaron con el síndrome antifosfolípido. Incluyen la hidralazina para la presión arterial alta, la quinidina, un medicamento que regula la frecuencia cardíaca, la fenitoína, un medicamento anticonvulsivo (Dilantin) y el antibiótico amoxicilina.
  • En ocasiones, el trastorno puede ser hereditario.

¿Qué complicaciones puede tener el síndrome antifosfolipídico?

  • Insuficiencia renal.
  • Accidente cerebrovascular hemorrágico.
  • Problemas cardiovasculares. 
  • Complicaciones durante el embarazo. 

¿Cómo afecta el síndrome antifosfolipídico al embarazo?

Las mujeres embarazadas con síndrome antifosfolípido, presentan un mayor riesgo de aborto y de retraso en el crecimiento intrauterino. Dado que pueden originarse coágulos en la placenta y como consecuencia de ello, el feto puede no recibir el aporte necesario de sangre para su desarrollo.

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